Matcha Tonic: el refresco burbujeante que sabe a café de especialidad
Si amas el matcha pero quieres algo más ligero y burbujeante que un latte, el Matcha Tonic es tu nueva obsesión. Es esa bebida de cafetería de especialidad que combina lo cremoso y herbal del matcha con agua mineral bien fría y un toque de limón: refrescante, con cero lácteos y una energía limpia que te dura toda la tarde. Lo mejor es que se prepara en 3 minutos en casa. El secreto está en la calidad del polvo, y por eso usamos nuestro Matcha Ceremonial UJI, verde vibrante y sin amargor, que se luce cuando se toma así de puro.
Necesitas:
- 4 g (1 cucharadita colmada) de Matcha Ceremonial UJI
- 60 ml de agua tibia (no hirviendo, ~80°C)
- 200 ml de agua mineral o tónica bien fría
- Hielo al gusto
- 2 rodajas de limón (o naranja) y jugo de medio limón
- Opcional: 1 cucharadita de miel o jarabe simple si te gusta más dulce
Preparación:
- Cierne el matcha en una taza para evitar grumos. Agrega el agua tibia y bate con tu chasen (batidor de bambú) en zigzag hasta que quede espumoso y uniforme.
- Llena un vaso alto con bastante hielo. Si vas a endulzar, mezcla la miel con el jugo de medio limón directamente en el vaso.
- Vierte el agua mineral bien fría sobre el hielo, dejando 2 cm libres para que las burbujas no se desborden.
- Con calma, vierte el matcha por encima: se creará ese degradado verde precioso entre el matcha y las burbujas.
- Decora con las rodajas de limón, da un movimiento suave con la cuchara justo antes de beber y disfruta.
Tip: Entre más frías estén el agua mineral y el hielo, más burbujeante y nítido queda el sabor. Para una versión aún más aromática, machaca un par de hojas de menta o albahaca en el fondo del vaso antes de servir.